Leishmaniosis: síntomas, diagnóstico, tratamiento y prevención.

¿Qué es la Leishmaniosis (o leismaniosis)?

La Leishmaniosis es una enfermedad parasitaria grave que afecta al Sistema Retículo Endoterial y que está causada por un parásito (protozoo microscópico) denominado Leishmania.

La leismaniosis es una enfermedad que afecta a perros y al ser humano. Es una protozoosis producida por la Leishmania donovani (o Leishmania canis) y transmitida por insectos hematófagos, los mosquitos flebotomos. Es una reticulohistocitosis grave de evolución lenta que conduce a los animales enfermos a la caquexia y a la muerte. En el ser humano, la Leishmania se denomina Kala-azar y las zonas en las que más está presente en España son las regiones Mediterráneas, Huelva y Zona Centro.

El ciclo biológico pasa por la picadura del flebotomo a un animal enfermo, las leishmanias se multiplican en el tubo digestivo del mosquito y migran hasta las glándulas salivares en cuyo momento se hace infestante la picadura del mosquito.

El primer síntoma clínico más habitual es la pérdida de pelo, sobre todo alrededor de los ojos, orejas y la nariz. A medida que la enfermedad avanza, el perro acusa una sensible pérdida de  peso aunque no pierda el apetito y siga comiendo. En los perros afectados de leismaniosis también es habitual que aparezcan heridas en la piel de la cabeza y las patas así como en las zonas en las que el perro está en contacto con el suelo al tumbarse o sentarse. Cuando el cuadro se vuelve crónico, éste se complica observando síntomas relacionados con insuficiencia renal en muchos casos

La temporada de mosquitos comienza cuando aumentan las temperaturas, normalmente en mayo y finaliza en septiembre u octubre si se prolonga el verano. El peligro de infección por picadura de mosquito disminuye en invierno y épocas más frías ya que los mosquitos permanecen en estado de larvas cuaternarias cuando hay frío. En las zonas más cálidas de España encontramos mosquitos prácticamente todo el año.

La leishmaniosis es una enfermedad que causa la muerte a la mayoría de perros afectados por ella y que no reciban tratamiento y vigilancia posterior.

Si su perro no recibe protección alguna, el riesgo de cooger la enfermedad varia de un 3% a 18%. El riesgo siempre aumenta si su perro permanece más en zonas rurales y periurbanas, en regiones cálidas del país y si está fuera de casa al anochecer.

Tipos de leishmania en España

En España solamente existe la Leishmania infantum.

En el perro, el parásito vive en un tipo especial de leucocitos (macrófagos) de la sangre, piel y órganos internos, además se encuentra en médula ósea, articulaciones e incluso en el Sistema Nervioso Central.

Cuando un mosquito (flebotomo) pica a un perro infectado, toma parásitos (leishmania) de la sangre de su piel. Dentro del estómago del mosquito, las células infectadas se rompen y los parásitos, que se liberan, cambian su forma y se vuelven alargados. Estas formas alargadas flotan en el contenido estomacal y se adhieren a la pared intestinal.

Se reproducen mediante la división binaria y, en unos pocos días, el estómago del mosquito está repleto de parásitos. Cuando la hembra vuelve a picar, los parásitos se depositan en la sangre del perro. Aparece una minúscula lesión dérmica (denominada chancro de inoculación) en el punto de picadura, habitualmente en la nariz o la oreja. Ahí, el parásito coloniza los macrófagos y sufre un cambio morfológico a su forma original redondeada. A medida que el chancro desaparece lentamente, los parásitos se dispersan por la sangre a otros órganos internos.

Vía de transmisión

La leishmaniosis se transmite únicamente a través de un mosquito llamado flebotomo.

En España, se definen más de una decena de especies de flebotomos entre las cuales solo dos son transmisoras eficaces de la leishmaniosis (P. perniciosus y P. ariasi). Solamente las hembras de estos flebotomos transmiten la leishmaniosis.

Ambos sexos se alimentan de azúcares de la savia de las plantas o del néctar de los áfidos, pero solamente las hembras se alimentan de sangre. La hembra necesita sangre para producir huevos. Alrededor de una semana después de alimentarse de sangre, las hembras ponen aproximadamente 100 huevos en el suelo húmedo rico en materia orgánica.

Sin embargo, cada flebotomo nace libre de Leishmania. Para poder transmitir la leishmaniosis una hembra de flebotomo tiene que picar antes un animal infectado (así se infecta ella) y después un perro sano. Cuando la hembra pica por segunda vez, los parásitos se depositan en la piel del perro e infectan el perro.

En perros, el flebotomo es la única forma de transmisión conocido. En humanos se ha descrito casos de transmisión por agujas infectadas (transmisión de sangre a sangre directa).

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Diagnóstico de la leismaniosis

Visite a su veterinario quien realizará una prueba analítica mediante una muestra de sangre de su perro. Dependiendo de su estado, también tomará una muestra de la médula ósea o del tejido de un ganglio linfático inflamado para examinarla al microscopio y detectar los parásitos.

El período de incubación puede variar entre 3 y 18 meses. De forma excepcional, la enfermedad puede permanecer en latencia durante varios años. Algunos perros son resistentes y, aunque reciban picaduras de los flebotomos, nunca mostrarán síntomas de la enfermedad siempre y cuando estén correctamente alimentados y no estén sometidos a estrés. Esta resistencia, probablemente, está determinada genéticamente.

Métodos de diagnóstico

Básicamente se utilizan técnicas que nos permitan detectar el parásito (parasitológicas) o bien la respuesta defensiva del enfermo frente a éste. Cuando se tienen sospechas de que un animal padece leishmaniosis se utilizan varias pruebas al mismo tiempo a fin de asegurar el diagnóstico, entre ellas podemos citar la toma de muestras de la médula ósea o ganglio linfático a fin de visualizar el parásito, pruebas serológicas (IFI o ELISA) para controlar el grado de respuesta inmunitaria que el animal presenta y proteinograma.

En zonas endémicas de leishmaniosis canina, los perros, de forma rutinaria, se controlan anualmente mediante unos kits rápidos utilizando la sangre para detectar de forma temprana el posible contagio

Utilizados de forma conjunta la fiabilidad de los métodos de diagnóstico es prácticamente del 100% y es importante llevar su perro al veterinario al menos una vez al año. De esta forma se está a tiempo para un tratamiento de control de síntomas y el riesgo de muerte es mucho menor.

Tratamiento de la enfermedad

Los perros afectados de leismaniosis  pueden ser tratados si la enfermedad se coge a tiempo. Si observa los síntomas clínicos, lleve su perro a la clínica veterinaria para realizar una prueba serológica si sospecha que ha sido infestado. El tratamiento tendrá más éxito si se inicia en las primeras fases de la enfermedad.

Sin embargo, el tratamiento no cura de la enfermedad. Se podría decir que los tratamientos son paliativos de la sintomatología pero, incluso siendo tratados, los perros pueden recaer en los síntomas y morir. Sin embargo, muchos perros viven con leismaniosis muchos años con una calidad de vida más que aceptable.

El tratamiento puede durar varias semanas y periódicamente los síntomas pueden volver a aparecer y se tiene que repetir el tratamiento.

Los fármacos comúnmente utilizados en el tratamiento de la leismaniosis son compuestos antimoniales. Se aplican mediante inyección y el tratamiento puede durar varias semanas. En estos momentos también existen tratamientos por vía oral.

Prevención de la leismaniosis

Para empezar, existen en el mercado vacunas contra la Leishmaniosis con un alto nivel de eficacia siendo necesario la revacunación anual para mantener la inmunidad frente a esta enfermedad.

También existen en el mercado productos antiparasitarios para perros en spray, pipetas antiparásitos y collares que protegen contra la picadura del mosquito flebotomo.

Estos antiparasitarios provocan un efecto repelente frente a la picadura del transmisor (flebotomo) del parásito.

Sin embargo, ningún producto puede ofrecer una protección cien por cien eficaz.

Además de protegerlo con productos antiparasitarios para perros, como acción preventiva, puede mantener a su perro dentro de casa desde el atardecer al amanecer en los meses de más calor y puede utilizar mosquiteras en su zona de descanso.

Esperamos que este articulo os haya sido útil y os animamos a prevenir y proteger a vuestra mascota de la leismaniosis.

#MascoterosDelMundo

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